Cómo conservar y almacenar el café

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La guía definitiva para mantener tu café de especialidad en su mejor versión

Cuando compras café de especialidad, no solo estás llevando a casa un producto premium: estás recibiendo el resultado de meses de trabajo, procesos cuidados al milímetro y la exigencia de otros grandes amantes del café. Por eso, almacenarlo bien no es opcional: es la clave para preservar su aroma, su sabor y todos esos matices que hacen que una taza sea realmente memorable.

En Café Irreverentes, tostamos cada lote con cariño y paciencia, queremos ayudarte a que ese café llegue a tu taza tal y como lo concebimos: vibrante, limpio y con todos sus beneficios intactos.

Aquí tienes la guía definitiva para conservar tu café como un auténtico crack del café de especialidad.

¿Por qué es tan importante cómo almacenas tu café?

Lo primero que tenemos que entender es que el café es un alimento vivo, se trata de un grano que ha sido tostado, es decir, cocinado para ti en su punto óptimo. Es por eso que el café tostado es delicado y existen cuatro posibles enemigos naturales que pueden arruinar incluso el mejor lote: oxígeno, luz, humedad y calor.

Cuando el café entra en contacto con cualquiera de ellos, empieza a perder intensidad aromática, se acelera la oxidación y disminuyen sus propiedades organolépticas. En pocas palabras: lo que antes era un festival sensorial se convierte en un café plano y sin alma.

Pero no te preocupes: evitarlo es muy fácil si sabes cómo.

1. Guárdalo en su bolsa original (si es buena, como las nuestras)

Las bolsas de café de especialidad están diseñadas para proteger el grano:
tienen válvula unidireccionalcapa barrera y un interior opaco que bloquea luz y oxígeno.

Si compras café Irreverentes, déjalo en nuestra bolsa.

No es postureo: está pensada para que el café aguante fresco más tiempo.

2. Mantén la bolsa bien cerrada

Puede sonar demasiado evidente, pero es la base de la base.

Cada vez que abras la bolsa vuelve a cerrarla con el propio zip que esta lleva incluido.

3. Evita la luz y el calor (en serio, evítalos)

Coloca el café en un armario cuya temperatura no varíe, es decir que no quede junto a hornos, ventanas, estufas, radiadores u otros electrodomésticos que generen calor para que este no alcance la bolsa. 

La temperatura ideal a la que almacenar el café es: fresca y estable, alrededor de 15–25 °C.

4. ¿Molido o en grano?

La respuesta es simple: en grano su conservación es mejor.

El café molido pierde sus aromas muchísimo más rápido, pero no te preocupes, si lo pides molido intenta seguir un poquito más a raja tabla todas estas premisas para evitar que pierda aromas y propiedades.

En la mayoría de lugares leerás que no se aconseja meterlo en la nevera, estamos de acuerdo salvo que vivas en lugares de mucho calor o vayas a tardar mucho en consumir tu café, en esos casos mantenerlos a una temperatura más baja de la del ambiente hará que el café se conserve mejor, siempre y cuando la bolsa esté bien cerrada para evitar que entre humedad. La válvula y el zipper de nuestra bolsa harán magia para que tu café perdure en condiciones óptimas.

5. Consume tu café en su mejor momento

Aunque lo cuides bien, el café tiene un ciclo de vida natural.

Mejor ventana de consumo: entre la semana 1 y la semana 6 posteriores al tueste.
Después de eso, seguirá rico, pero irá perdiendo complejidad.

En Café Irreverentes tostamos pequeños lotes cada semana para garantizar frescura máxima.

Almacenar tu café de especialidad es simple, pero importa mucho

Si quieres disfrutar de tu café como lo diseñamos: delicioso, aromático, honesto y con todos sus beneficios, recuerda:

  • Mantén el café preferiblemente en su bolsa.
  • Protégelo de luz, calor y humedad.
  • Prioriza la compra en grano.
  • Consúmelo fresco

Pequeños gestos que marcan una gran diferencia en tu taza diaria y nosotros queremos que disfrutes de la mejor.

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