¿El café caduca? Todo lo que debes saber antes de tirarlo

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En la mayoría de los casos, el café lleva una fecha de consumo preferente, no una fecha de caducidad estricta. Esto significa que, pasada esa fecha, el producto puede seguir siendo apto para el consumo si se ha conservado correctamente, aunque probablemente haya perdido parte de sus propiedades.

El café tostado es un producto bastante estable porque contiene poca humedad. Sin embargo, desde el momento del tueste comienza un proceso natural de oxidación que afecta progresivamente a sus aromas y sabores.

Por eso, un café puede estar perfectamente conservado y no tener ningún problema aparente, pero ofrecer una taza mucho más plana que cuando estaba recién tostado.

¿Qué significa la fecha del paquete?

La fecha indicada en el envase sirve como referencia para saber hasta cuándo el fabricante garantiza unas determinadas condiciones de calidad.

No significa que al día siguiente el café se convierta mágicamente en un producto que no se puede consumir. Eso sí, cuanto más tiempo pasa desde el tueste, más difícil es conservar todos los matices del café.

¿Cuánto dura el café según el formato?

No todos los cafés envejecen al mismo ritmo. El formato en el que lo compras influye muchísimo en su conservación.

Café en grano

El café en grano es la opción que mejor conserva sus aromas una vez abierto, porque tiene una superficie de contacto con el aire mucho menor que el café molido.

Si tienes un buen molinillo, lo ideal es comprar cantidades que puedas consumir relativamente rápido y moler el café justo antes de prepararlo.

Café molido

El café molido se oxida mucho más rápidamente porque al triturar el grano aumentamos enormemente la superficie que entra en contacto con el oxígeno.

Por eso, si compras café molido, es especialmente importante mantenerlo bien cerrado y protegido de la humedad, el calor, la luz y el aire.

Café en cápsulas

Las cápsulas individuales tienen una ventaja importante: permanecen cerradas y protegidas hasta el momento de utilizarlas.

Mientras el envase esté intacto, el café mantiene mejor sus características. Una vez abierta una cápsula, lo recomendable es utilizarla inmediatamente.

¿Cómo saber si el café está malo?

Si tienes un paquete olvidado en el fondo del armario, no tienes por qué tirarlo automáticamente porque haya pasado la fecha de consumo preferente.

Antes de hacerlo, comprueba su aspecto, olor y estado.

1. Comprueba el olor

Abre el paquete y huele el café.

Un café viejo puede haber perdido prácticamente todo su aroma, pero eso no significa necesariamente que esté estropeado. En cambio, si desprende olores extraños, rancios, húmedos o desagradables, es mejor no utilizarlo.

2. Mira el aspecto

Los granos deberían mantener un aspecto normal y estar secos.

Si encuentras moho, manchas extrañas, humedad o signos evidentes de deterioro, no merece la pena arriesgarse: deséchalo.

3. Comprueba que no haya humedad

La humedad es uno de los grandes enemigos del café.

Un café que ha absorbido humedad puede deteriorarse y perder rápidamente sus características. Además, puede favorecer la aparición de moho.

4. Haz una pequeña prueba

Si el café parece normal, huele bien y ha estado correctamente almacenado, puedes preparar una pequeña cantidad.

Probablemente el principal problema sea que tenga menos aroma, menos intensidad y un sabor más plano.

¿Por qué el café pierde calidad con el tiempo?

El principal enemigo del café es la oxidación.

Después del tueste, el grano comienza a liberar gases y, al mismo tiempo, sus compuestos aromáticos reaccionan progresivamente con el oxígeno.

La luz, el calor y la humedad aceleran este proceso.

Por eso, un paquete de café puede estar perfectamente cerrado y aun así perder calidad con el paso de los meses.

Café recién tostado vs. café antiguo

No significa que un café antiguo sea necesariamente imbebible. La diferencia está en la experiencia.

Un café fresco puede ofrecer aromas florales, frutales, cítricos, achocolatados o especiados, dependiendo de su origen y tueste.

Con el tiempo, esos matices se van apagando y la taza puede resultar más plana y menos aromática.

¿Cómo conservar el café para que dure más?

Si quieres mantener el café en las mejores condiciones posibles, hay cuatro factores que debes controlar: aire, luz, calor y humedad.

Guarda el café en un recipiente hermético

Una vez abierto el paquete, lo mejor es conservarlo bien cerrado para reducir el contacto con el oxígeno.

Los recipientes herméticos y opacos son una buena opción, especialmente si vas a tardar varias semanas en consumirlo.

¿Dónde guardar el café?

El mejor sitio suele ser un armario fresco, seco y alejado de la luz directa.

No es recomendable dejarlo junto a la cafetera si esta desprende calor, ni cerca del horno, los fogones o una ventana.

Y tampoco es buena idea guardar el café abierto en un lugar húmedo.

¿Hay que guardar el café en la nevera?

Aunque es una duda muy habitual, no suele ser necesario guardar el café en la nevera.

El problema es que el café puede absorber olores y, además, los cambios de temperatura pueden provocar condensación y humedad.

Si compras una cantidad normal de café y la consumes con cierta frecuencia, un recipiente hermético en un lugar fresco y seco es suficiente.

¿Se puede congelar el café?

Congelar café puede tener sentido si compras una cantidad grande y necesitas conservarla durante bastante tiempo.

Pero para el consumo cotidiano no suele ser necesario.

Si decides congelarlo, es importante hacerlo en un envase perfectamente cerrado y evitando abrir y cerrar constantemente el recipiente, ya que los cambios de temperatura pueden generar humedad.

¿Es mejor comprar café en grano?

Si tienes la posibilidad de molerlo en casa, sí suele ser una buena opción.

El café en grano conserva mejor sus aromas que el café molido porque la oxidación se produce más lentamente.

Además, moler justo antes de preparar la taza permite adaptar el tamaño de la molienda al método que estés utilizando: espresso, cafetera italiana, V60, AeroPress o prensa francesa.

¿Y qué pasa con el café que lleva mucho tiempo abierto?

Si lleva meses abierto pero ha estado seco, cerrado y sin signos de deterioro, probablemente el principal problema sea la pérdida de calidad.

En ese caso, antes de tirarlo puedes probarlo.

Quizá ya no sea el café perfecto para preparar un espresso delicado, pero todavía puede servir para recetas de café, café con leche, bebidas frías o incluso para cocinar.

Eso sí: si presenta moho, humedad u olores desagradables, no lo utilices.

¿Cuándo debería tirar el café?

La regla más sencilla es esta:

Si solo está viejo, probablemente haya perdido calidad. Si está deteriorado, tíralo.

No necesitas tirar automáticamente un paquete porque haya pasado su fecha de consumo preferente. Primero comprueba cómo se ha conservado y su estado.

En cambio, si observas humedad, moho o cualquier signo evidente de deterioro, no merece la pena aprovecharlo.

La mejor forma de disfrutar el café

Más que esperar a que el café llegue al límite de su fecha de consumo preferente, lo ideal es comprar cantidades que puedas consumir con cierta rapidez.

Y si quieres disfrutar realmente de todos sus matices, apuesta por café en grano, conserva el paquete correctamente y muele solamente la cantidad que vayas a utilizar.

Porque sí: el café puede durar mucho tiempo en un armario. Pero que pueda durar no significa que vaya a saber igual de bien.

Si quieres aprender más sobre cómo mantener tu café en las mejores condiciones, puedes echar un vistazo a nuestra guía sobre cómo conservar el café.

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